Las reglas del juego consisten en seis naipes. Las tienen los valores iguales a los de Póquer, excepto que el As es siempre la más alta. El palo o color no tiene diferencia de valor.
Después que los jugadores han apostado, cada uno y el repartidor recibe una carta. La carta del jugador será comparada con la del repartidor. Si la carta del jugador es más alta, el gana la mano. Si la carta del repartidor es más alta el jugador pierde. Bien simple, para jugar.
En el caso de un empate el jugador tiene dos opciones: la primera es rendirse y pagar multa por la mitad de la apuesta o ir a Guerra con el repartidor.
Si el jugador decide ir a Guerra, debe subir su apuesta por un monto igual a su apuesta original. El repartidor hace lo mismo pero solo para demostrar, el repartidor quemara tres cartas y dará al jugador una carta y una carta al repartidor. Si la segunda carta del jugador iguala o le gana a la del repartidor, el jugador gana las apuestas. Si la segunda carta del repartidor es mayor que la del jugador, el pierde las dos apuestas.
Una empate de apuestas es posible en algunos casinos que pagan 10 a 1 las dos primeras cartas empatadas.
La ventaja de la casa es de 50-50. La ventaja consiste en la posibilidad que habrá Guerra, en donde ganas una unidad o pierdes dos. Por ejemplo, cuando apuestas 5 dólares tendrás que doblar la apuesta, arriesgando 10 dólares solo para ganar 5 dólares de vuelta.